En algunos casos lo creado por la mano del hombre sin ninguna intención artística y/o estética, puede llegar a no desentonar con la propia naturaleza incluso llegando a fundirse en una escena de cierta belleza.
Como en otras ocasiones incluyo una nueva entrada a modo de recordatorio a mi mismo para, cuando tenga tiempo, profundizar en el asunto. Esta vez se trata de Gilbert Garcin, otro artista que era desconocido para mí y que he descubierto hoy. De entrada me ha fascinado. Recomiendo que todo el que pueda haga una búsqueda en google, sin duda vale la pena.